jorge_kai
27/11/03, 22:06:26
Navegando con el google he encontrado este pequeño tutorial de fotografía, resulta interesante. Os lo copio aquí:
Tipos de cámaras
La mayor parte de los aficionados a la fotografía sabe que existen dos tipos básicos de cámaras, las compactas y las cámaras réflex de un objetivo (SLR). Las cámaras compactas están diseñadas para el mercado de consumo general y son muy fáciles de utilizar, puesto que disponen de ajustes de enfoque y exposición automáticos. Las cámaras SLR disponen de las mismas funciones de enfoque y exposición que las compactas, pero permiten el control manual y el intercambio de objetivos, con lo que ganan en versatilidad. Las cámaras SLR están diseñadas para usuarios avanzados y fotógrafos profesionales. Con ambos tipos de cámaras se pueden obtener fotos claras y nítidas.
La mayoría de cámaras SLR utilizan película de 35 mm, pero algunas utilizan el nuevo tipo de película Advanced Photo System (APS). Los dos formatos de película no son intercambiables. La cámara que utiliza película de 35 mm no puede utilizar película APS, y viceversa. En el proceso de revelado de la película, ambos tipos de película se pueden trasladar a disco o CD, permitiendo al usuario cargar las fotos en el PC. Muchas tiendas de revelado ofrecen acceso a las fotos procesadas a través de Internet, ofreciendo al usuario la comodidad de descargar la versión electrónica de sus fotos directamente al PC.
Existe un tercer tipo de cámaras de reciente aparición en el mercado denominadas cámaras digitales, que no utilizan ningún tipo de película. Las imágenes se almacenan digitalmente en la memoria interna de la cámara, en tarjetas de memoria extraíbles o en disquetes. Las cámaras digitales se pueden conectar directamente a los ordenadores personales, y de este modo, las fotos de pueden trasladar fácilmente desde la cámara al ordenador para guardarlas, manipularlas o cargarlas en Internet.
El término analógico hace referencia a las cámaras compactas o SLR que utilizan película, y digital a las cámaras que utilizan tecnología digital para almacenar las fotografías.
Compactas
Las cámaras compactas de 35 mm son las más comunes y fáciles de usar, pues sólo requieren encuadrar y disparar. Normalmente incorporan un flash automático. Por lo general, la lente única, no intercambiable, ofrece una escala de zoom modesta, que va de un plano medio a un primer plano. Esta escala de zoom es la que confiere versatilidad a la cámara, permitiendo al fotógrafo componer más fácilmente las escenas sin tener que cambiar de posición.
La vista se obtiene a través del visor de la cámara, que normalmente proporciona una vista bastante aproximada de la escena. Sin embargo, dado que el visor se encuentra ligeramente desplazado respecto de la lente, la vista nunca es exacta. También hay que tener en cuenta que existen distintas calidades de visores.
La cámara detecta automáticamente la sensibilidad de la película para ajustar los valores de exposición de la toma. La cámara también realiza automáticamente los ajustes de enfoque y apertura para obtener un exposición óptima. La mayoría de estas cámaras dan muy buenos resultados, pero en determinadas circunstancias la cámara puede equivocar los ajustes automáticos.
Por ejemplo, la mayoría de cámaras intentan enfocar el objeto más cercano al centro del encuadre. Aunque el centro de interés del fotógrafo se encuentre fuera de dicha área, la cámara enfocará dicha zona y no el objeto que realmente interesa.
Las principales ventajas de las cámaras compactas son el tamaño reducido, el coste relativamente bajo y la realización de fotos muy buenas en la mayoría de condiciones, con la mínima intervención por parte del fotógrafo.
Réflex de un objetivo (SLR)
Las cámaras réflex de un objetivo tienen una forma muy característica que les confiere el cuerpo de la cámara y el objetivo intercambiable. La cámara dispone de varios puntos de conexión para accesorios, como el trípode, el disparador remoto y el flash. La mayoría de los modelos nuevos incorporan un flash pequeño, y también disponen de una "zapata de conexión" para flashes de mayor tamaño.
La luz del visor pasa a través de la lente, y llega al fotógrafo mediante un espejo y un prisma, con lo que éste ve la imagen a través de la misma lente. Con ello se obtiene una mayor fiabilidad en el enfoque y la composición de la escena puesto que la imagen que se ve es la misma que se proyectará sobre la película durante la exposición.
El término "un objetivo" hace referencia al hecho de que se utiliza una única lente tanto para la visión como para la fotografía del objeto, y "réflex" hace referencia al mecanismo que utiliza la cámara durante la exposición. Normalmente, la luz procedente de la lente se desvía hacia arriba, pasa a través de un prisma y llega hasta el visor donde el fotógrafo obtiene la imagen. Cuando se dispara el obturador, el espejo se desplaza momentáneamente dejando pasar la luz, en una acción refleja, para que ésta pueda alcanzar la película situada en la parte posterior de la cámara. Durante la exposición, la luz pasa directamente a través de la lente hasta la película, sin que el espejo la desvíe hacia el visor. Es por ello que la imagen desaparece temporalmente del visor al disparar.
La principal ventaja de las cámaras SLR es su versatilidad. El fotógrafo puede escoger el control automático, semiautomático o manual de la velocidad de obturación, de la apertura y del enfoque, con lo que le es posible controlar la toma según sus necesidades. Los objetivos de las SLR son intercambiables, y existe una gama prácticamente ilimitada de tipos de objetivos con distintas distancias de enfoque, que van desde el gran angular hasta los teleobjetivos. Algunos objetivos disponen de una escala de zoom adaptable, y otros tienen la distancia focal fija. Algunos objetivos disponen de ajuste de macro, para enfocar primeros planos de objetos que pueden estar a tan solo unos centímetros. También es posible acoplar filtros a los objetivos, para obtener diferentes efectos visuales.
Existe una gran variedad de accesorios disponibles para las cámaras SLR que satisfacen todo tipo de necesidades. Desde flashes externos a la cámara (para mejorar las condiciones lumínicas de la escena), hasta motores de arrastre de película que permiten el disparo de varias tomas por segundo y trípodes para conseguir estabilidad en exposiciones prolongadas.
Los inconvenientes de las SLR son el tamaño relativamente grande si se las compara con las cámaras compactas, y el elevado coste de algunos equipos completos y los accesorios correspondientes.
Cámaras digitales
Introducidas en el mercado a finales de los 80, las cámaras digitales han mejorado en calidad y en precio, hasta el punto de convertirse en serias competidoras de las cámaras compactas analógicas.
Las cámaras digitales toman las fotos enfocando la luz de la lente a un dispositivo de carga por acoplamiento (CCD), que convierte la luz en señales eléctricas. La información se proyecta sobre una rejilla de píxeles, en la que cada píxel tiene asignado un color y un valor de luminosidad. El conjunto de todos los píxeles forma la imagen completa. A continuación, la información de la imagen se almacena en la memoria interna de la cámara, en una tarjeta de memoria o en un disquete, según corresponda. Todas las cámaras digitales disponen de un pequeño visor para ver las imágenes almacenadas en la memoria.
La cámara se puede conectar a un ordenador personal para descargar las fotos al disco duro para su almacenamiento. Una vez en el ordenador, es muy fácil verlas, imprimirlas o cargarlas en Internet, si se desea.
La cantidad de imágenes que se pueden tomar depende de la capacidad de memoria de la cámara (o de la tarjeta o disquete), y del valor de la resolución de la fotografía. La mayoría de cámaras digitales permiten ajustar distintas resoluciones. Las fotos con menor resolución ocupan menos memoria, pero pueden resultar demasiado pequeñas para imprimirlas o para ampliarlas hasta el tamaño deseado sin perder detalle. Este tipo de fotos puede ser interesante si sólo se necesitan para verlas en el monitor. Su reducido tamaño también las hace idóneas para cargarlas en Internet.
Las fotos de alta resolución ocupan más espacio en memoria, pero la información adicional que contienen produce mejores resultados cuando se imprimen o se amplían. Si sólo se van a ver en un monitor, dicha información adicional normalmente es innecesaria. Por otro lado, los archivos de gran tamaño de las fotos de alta resolución son poco prácticas a la hora de cargarlas en Internet.
Aunque los controles de exposición y enfoque son automáticos, algunos modelos de cámaras digitales permiten un cierto grado de control sobre la velocidad de obturación, la apertura y el enfoque. Generalmente las lentes no son intercambiables, pero algunos modelos disponen de escalas amplias de zoom. La escala de zoom normal (zoom óptico) puede mejorarse mediante el software que incorpora la cámara (zoom digital), y ampliar de este modo el efecto de teleobjetivo. El zoom digital puede ser útil, pero si se aplica al máximo la imagen puede adoptar una apariencia "pixelada". Ello es debido a que el zoom digital aumenta los píxeles, que son los que componen la imagen, no la imagen en sí misma.
Como no hay película que revelar, los usuarios pueden ahorrarse dicho coste y la demora asociada al revelado de las películas. Como las fotos son digitales, no es necesario imprimirlas ni escanearlas para cargarlas en un ordenador. Las imágenes se pueden ver inmediatamente en la pantalla de la cámara, a través del monitor de un ordenador o se pueden imprimir inmediatamente después de tomarlas.
Actualmente, las desventajas de las cámaras digitales son el coste y la calidad de la imagen, aunque ambos están evolucionando rápidamente. El precio medio es actualmente superior al de las cámaras compactas analógicas, y la definición de la imagen de la mayoría de las cámaras digitales todavía no alcanza a la de las películas de 35 mm, aunque existen cámaras de alta resolución que se acercan mucho a esa calidad.
Tipos de película
35 mm
El tipo de película más común para cámaras compactas y SLR es el de 35 mm. No es caro, es versátil y produce excelentes imágenes aun en el caso de ampliaciones (moderadas). Muchos fotógrafos profesionales utilizan exclusivamente película de 35 mm. Existen más modelos de cámara para este tipo de película que para cualquier otro, de modo que el consumidor tiene a su disposición una gran variedad de dónde escoger. Los carretes de película de 35 mm están disponibles en varios tamaños: 6, 8, 12, 18, 24 y 36 exposiciones, siendo el de 24 exposiciones el más popular.
Advanced Photo System (APS)
El nuevo sistema Advanced Photo System utiliza una película que es ligeramente más pequeña que la de 35 mm y que se encuentra dentro de un casete especial que facilita la carga de la cámara. Este tipo de película se vende para 15, 25, y 40 exposiciones y se utiliza en las cámaras compactas y SLR que tengan la designación APS.
El sistema APS presenta algunas ventajas con respecto a la película de 35 mm. Por ejemplo, al tomar la foto puede escogerse entre tres formatos en los que realizar las copias: normal, ancho o panorámico. La película tiene una banda magnética que guarda información sobre la exposición, por ejemplo, el formato de copia, el número de exposiciones que quedan en la película y otra información. Algunas cámaras de este tipo disponen de una función que permite dejar un carrete a medias, por lo que puede cambiar los carretes inacabados sin perder exposiciones. La cámara bobina y rebobina automáticamente la película en el carrete para que se pueda cargar y descargar con total seguridad.
Cuando se procesa la película, se entrega con un índice que contiene pequeñas miniaturas numeradas que representan el carrete completo de fotografías. Con este método, se pueden escoger fácilmente las fotos para hacer más copias o ampliaciones.
Otros tipos de película
Los sistemas antiguos de cartuchos como los 110 y 126 están cayendo en desuso, debido a que se obtienen imágenes de mejor calidad con las cámaras compactas que usan película de 35 mm y APS.
Existen películas de más de 35 mm para trabajos profesionales. Los formatos más grandes producen imágenes extremadamente nítidas pero las cámaras que utilizan estos formatos son consideradas demasiado grandes y demasiado caras para el público en general.
Sensibilidad
La sensibilidad a la luz determina la velocidad de la película. Las películas de mayor sensibilidad o más rápidas logran una exposición correcta en menos tiempo que las películas más lentas o de menor sensibilidad. El sistema de medición de la sensibilidad, que mantiene la Organización Internacional de Estándares (ISO), se expresa generalmente en múltiplos de 100 (100, 200, 400, 1000), a pesar de que hay otros valores disponibles como 25 y 50. Cada vez que se dobla la sensibilidad, también se dobla la velocidad. Una película de 200 ASA necesita la mitad de tiempo de exposición que una de 100 ASA, pero el doble que una de 400 ASA (siempre que el resto de los valores como luz ambiental y apertura de la cámara se mantengan constantes).
Las películas más rápidas son más versátiles que las más lentas, porque se pueden utilizar con poca luz cuando no puede emplearse un flash. También son ideales para capturar instantáneas de acciones donde se necesita un tiempo de exposición muy corto para congelar la imagen (por ejemplo, la zambullida de un nadador o una carrera de coches).
Las películas más lentas tienen un grano más fino y por lo tanto pueden producir fotos con mayor cantidad de detalles. Estas películas son ideales para retratos en interiores, en los que puede utilizarse un flash, o para fotografiar en exteriores a plena luz del sol. En las ampliaciones no pierden tanta calidad como las películas más rápidas que tienden a quedar demasiado granuladas al ampliarlas.
Exposición
El término "exposición" hace referencia a la operación de exponer a la luz la película de la cámara. La exposición es correcta cuando la película recibe la cantidad de luz adecuada durante un intervalo de tiempo específico. Las tres funciones principales de la cámara asociadas a la exposición son el tiempo de exposición, el enfoque y la apertura. La mayoría de las cámaras, ya sean analógicas o digitales, controlan automáticamente las tres funciones para conseguir la exposición correcta. Existen determinadas cámaras compactas y digitales que permiten cierto control manual de dichas funciones, y todas las cámaras SLR ofrecen al fotógrafo la posibilidad de controlar los valores de exposición de forma totalmente manual.
Tiempo de exposición
El tiempo de exposición es el intervalo de tiempo en que el diafragma permanece abierto para exponer la película a la luz a través de la lente. En los primeros años de la fotografía, se producían películas con poca sensibilidad a la luz. Los tiempos de exposición largos era un imperativo; llegaban a durar varios minutos, incluso con luz diurna. Algunas películas modernas son extremadamente sensibles a la luz, y ofrecen al fotógrafo mayores ventajas a la hora de componer la fotografía. A pesar de ello, no solemos utilizar la película con mayor sensibilidad posible, porque las que tienen valores ISO más bajos son mejores en condiciones de luz intensa, por su capacidad de producir imágenes más nítidas.
Los tiempos de exposición de las cámaras actuales abarcan desde los 30 segundos a 1/3000 de segundo. Algunos modelos SLR ofrecen velocidades incluso mayores. Los tiempos de exposición más cortos, o lo que es lo mismo las velocidades más altas, suelen utilizarse en condiciones de gran luminosidad, o si desea congelar la acción de una escena en movimiento. Los tiempos de exposición más largos, o sea las velocidades más bajas, se utilizan en ambientes con poca luz, o si desea realzar la sensación de movimiento dejando un objeto borroso. Puede aumentar el tiempo de exposición a varios segundos o más colocando el control de velocidad de la cámara en la posición "B". De esta forma, el fotógrafo puede capturar escenas interesantes en ambientes con poca luz, como la estela de las luces de los coches en una calle oscura, o el recorrido de las estrellas en una noche cerrada.
Si prevé utilizar tiempos de exposición largos, es recomendable usar un trípode para evitar el desenfoque del objeto si se mueve la cámara.
Las fotografías con flash utilizan un tiempo de exposición fijo, generalmente 1/60 o 1/125 segundos. Algunas cámaras SLR de grandes prestaciones funcionan a 1/250 segundos. De esta forma se garantiza una sincronización apropiada entre la luz del flash y la apertura del diafragma. Si su cámara permite ajustar el tiempo de exposición (como ocurre en las cámaras SLR), el valor suele estar marcado en rojo.
Enfoque
Todas las cámaras compactas y digitales, y la mayoría de cámaras SLR, emplean alguna forma de enfoque automático. El proceso de enfoque se basa en la comparación electrónica de dos vistas de la misma escena mediante espejos. La lente varía hasta que las dos vistas coinciden en contraste y contorno; ello indica que la imagen está enfocada. Gracias al enfoque automático, el fotógrafo no tiene que enfocar manualmente. Resulta especialmente útil cuando deben tomarse fotografías con rapidez, espontáneas o imprevistas.
La mayoría de sistemas de enfoque automático son muy precisos a la hora de conseguir una escena bien enfocada, pero no son infalibles. Si en la escena a fotografiar hay un objeto predominante pero no constituye el tema principal de interés, puede enfocarse dicho objeto en lugar del tema central. Este caso puede darse si el tema que desea enfocar no se encuentra en el centro del encuadre, o bien si hay otro objeto más cercano a la cámara. Para corregirlo, algunas cámaras permiten enfocar el objeto colocándolo en el centro del encuadre, bloquear el enfoque, y rectificar el encuadre como desee. De esta forma, se mantiene el valor de enfoque hasta que se toma la fotografía.
Las cámaras SLR tienen la posibilidad de enfocar manualmente, para que el fotógrafo pueda enfocar cualquier zona del encuadre sin correr el riesgo de que el sistema de enfoque automático desenfoque la zona deseada. En las cámaras suele haber elementos de ayuda de enfoque para los usuarios. Entre otros, la cámara puede disponer de un prisma circular (en el que se muestra la imagen borrosa cuando ésta está fuera de foco), un círculo partido en el interior de otro círculo mayor (que muestra los objetos desalineados cuando están fuera de foco), o flechas direccionales (que parpadean para indicar al usuario hacia qué lado debe girar la lente para que el enfoque sea correcto).
Apertura
La apertura se comporta como el iris del ojo: se abre o se cierra para dejar pasar más o menos luz. Como tal, tiene el control de dos aspectos de la fotografía. En primer lugar, la variación de cantidad de luz que entra en la lente altera la exposición. En segundo lugar, la variación del tamaño de apertura influye en la profundidad de campo; la distancia, por delante o por detrás del objeto, en que éste permanece enfocado.
La lente de las cámaras SLR dispone de un anillo que le permite ajustar la apertura. El valor de apertura, o "valor F" se expresa en forma de fracción de la distancia focal de la lente. La distancia focal de la lente se expresa en milímetros, siendo 50 mm la distancia focal de una lente estándar. Las distancias focales mayores que 50 mm se consideran teleobjetivos, algunos de los cuales ofrecen un zoom variable entre 85 y 200 mm. También existen lentes de más de 300 mm. Los valores inferiores a 50 mm se consideran "gran angular", siendo los más comunes de 28 y 35 mm.
El anillo de apertura de una lente estándar de 50 mm tiene estos valores grabados: 1.4, 2.0, 2.8, 4, 5.6, 8, 11, 16 y 22. Cada valor marcado de apertura se conoce como "punto", y puesto que los puntos de apertura se miden en fracciones de la distancia focal, dichos puntos se llaman puntos F. Puesto que los valores son fracciones, f/2.0 corresponde a ½, f/4.0 corresponde a ¼, etc. Por lo tanto, a medida que se incrementa el número de la escala, se reduce la apertura. Una lente de 50mm con el valor f/2.0 tendrá un diámetro de apertura de 25mm, mientras que el valor f/5.6 tiene un diámetro de aproximadamente 9 mm. Cada "incremento" en la escala de números del anillo de apertura reduce a la mitad la cantidad de luz que entra en la lente.
Profundidad de campo
El ajuste de la apertura también permite modificar la profundidad de campo, o el espacio que permanece enfocado en torno al objeto. Si se reduce la apertura (con lo que entra menos luz en la película) se aumenta la profundidad de campo. Si se aumenta la apertura (con lo que entra más luz en la película) se reduce la profundidad de campo.
La profundidad de campo también depende de la distancia focal y del valor de apertura de la lente. Cuando la lente enfoca un objeto que se encuentra distante (a varios metros), la profundidad de campo aumentará. Si se utiliza una lente con una distancia focal más corta, se obtendrá el mismo efecto. Por contra, cuando se fotografía un objeto cercano y se utiliza una lente con una distancia focal más larga, la profundidad de campo es menor.
Si se utiliza un gran angular en condiciones de gran luminosidad (menor apertura), el área que se encuentra enfocada puede extenderse desde unos centímetros, justo delante de la lente, hasta el horizonte. La lente de un teleobjetivo, con el enfoque más cercano posible y en condiciones de poca luminosidad (mayor apertura), sólo enfoca un centímetro o menos.
La posibilidad de ajustar la profundidad de campo resulta muy útil en muchos tipos de fotografía. En los retratos de interior, por ejemplo, conviene una profundidad de campo corta. Si el objeto está enfocado y el fondo está fuera de foco, se elimina el interés en lo superfluo, y el objeto pasa a ser el motivo principal. En otras fotografías, es posible que desee que la escena completa esté enfocada.
Composición
Contraste
Cuando se pretende poner énfasis en un motivo, lo mejor es que el fondo no contenga muchos elementos. Compare una foto de alguien en un parque de atracciones, con muchas personas alrededor, con un retrato. El retrato tiene un fondo neutro que hace que quien lo observa se concentre en el motivo del mismo. Esto no significa que deba buscar los fondos más neutros posibles. La presencia de otras personas y objetos en el fondo pueden hacer la foto más interesante, pero si se detiene un momento a pensar en cómo quedará la foto, seguramente podrá mejorar la composición. Incluso en el ejemplo del parque de atracciones, si logra encontrar un fondo con menos detalles, mejorará el contraste de la foto. Otra solución sería "recortar" la foto, para realzar el motivo. También se puede realzar el motivo controlando la exposición, por ejemplo mediante un enfoque muy selectivo (reduciendo la profundidad de campo).
Regla de los tercios
Cuando se encuadra la foto, normalmente es mejor no colocar el motivo exactamente en el centro de la escena. Un motivo ligeramente desplazado respecto al centro normalmente incita al ojo a explorar la fotografía. La regla de los tercios puede ayudarle a componer fotos más artísticas.
Divida mentalmente la escena en tres partes horizontales y tres verticales, como en un tres en raya. Es decir, habrá dos líneas verticales y dos horizontales. Para tomar una fotografía que incluya el horizonte, colóquelo de forma que coincida con la línea superior o inferior, según desee más cielo o más tierra en la foto. En la foto quedarán dos tercios de cielo y uno de tierra o viceversa (según cuál desee enfatizar), y resultará mucho más atractiva a la vista que una foto "partida" por la mitad.
Con motivos verticales, tales como personas, árboles, edificios o monumentos, alinéelos con las líneas imaginarias derecha o izquierda. Cuando fotografíe a personas intente que miren ligeramente hacia el interior de la escena.
Haga pruebas colocando el motivo en las intersecciones imaginarias de las dos líneas verticales y horizontales, puesto que son las cuatro posiciones más destacadas como centro de interés. En algunas composiciones puede utilizar tanto las líneas verticales como las horizontales y los puntos de intersección.
Encuadre del motivo
El motivo queda encuadrado si el fotógrafo consigue incluir y recortar los objetos adyacentes de manera que las líneas y las formas resultantes conduzcan al motivo. Por ejemplo, podría tomar una foto a través de una valla de madera al otro lado de la cual hay un caballo pastando. La valla no aparecerá entera, es decir quedará cortada puesto que su función en la foto es hacer de marco al caballo. En este caso también se puede aplicar la regla de los tercios, colocando al caballo ligeramente apartado del centro del marco.
Líneas y curvas
Las líneas y curvas de la foto, tanto del motivo mismo como del área que rodea al motivo, confieren cualidades estéticas a la escena. Igual que en la regla de los tercios, el ojo es atraído de manera natural por la asimetría, siguiendo las líneas y las curvas de la escena. De este modo puede añadir interés y dar más énfasis a aspectos particulares de una foto sencilla.
Punto de vista
Cuando se observa un motivo de grandes dimensiones como un edificio o una estatua normalmente debemos mirar hacia arriba, y el motivo nos transmite un mensaje de dominancia y poderío. Inversamente, cuando observamos un motivo hacia abajo como sucede por ejemplo con un bebé o con animales de compañía, el mensaje es más cercano a la humildad y la docilidad. Intente hacer estas fotos poniéndose a la altura de sus ojos para conseguir de este modo una perspectiva distinta y quizá más realista. Notará la diferencia.
Pruebe hacer fotos de edificios desde lejos, con teleobjetivo, y luego hacer la foto clásica desde la base del edificio hacia arriba. Con cada vista se obtiene una perspectiva completamente distinta.
Consejos básicos para obtener buenas fotos
Conseguir una buena fotografía depende más de la técnica personal que de la cámara que se utiliza. Siga estas sencillas indicaciones y sacará el mayor partido de su cámara.
· Utilice un paño sin pelusa para limpiar la lente de la cámara.
· Cuando vaya a tomar una fotografía, adopte una posición firme, contenga la respiración y apriete el disparador suavemente. Así evitará que la cámara se mueva, lo que suele producir fotos desenfocadas.
· Utilice un trípode u otro tipo de soporte para estabilizar la cámara cuando necesite que el tiempo de exposición sea largo.
· Si algunas de sus fotos están desenfocadas y tiene la seguridad de haberlas tomado con la cámara bien sujeta, puede que sin darse cuenta haya tapado los visores de enfoque automático. Si los dedos, el cabello, la cinta de la cámara, etc. quedan delante de los visores, cerca del flash, el sistema de enfoque automático puede desactivarse.
· Si sabe de antemano que va a tomar fotos de acciones rápidas, utilice película de 200, 400 o de mayor sensibilidad para lograr mayor rapidez en la exposición.
· Cuando se fotografía agua en movimiento, con las películas de menor sensibilidad es más fácil conseguir sensación de movimiento.
· Recuerde girar la cámara y tomar fotos verticales cuando las circunstancias lo requieran, por ejemplo al fotografiar personas o edificios, y desee que se vea todo en la foto.
Preguntas más frecuentes - PMF
Aquí encontrará las respuestas a las preguntas que los usuarios se hacen más frecuentemente:
P: ¿Qué significa TWAIN?
R: TWAIN es una interfaz informática estándar que permite conectar escáneres, cámaras digitales y otros dispositivos de captura de imágenes como dispositivos de entrada al PC. Si el dispositivo es compatible con TWAIN, y el PC dispone de software y hardware con soporte para el estándar TWAIN, podrá pasar fotos de dicho dispositivo al PC.
P: ¿Qué es una imagen digital?
R: Las imágenes digitales, o de mapa de bits, están formadas por píxeles colocados en filas y columnas. Cada píxel tiene asignado un color y una tonalidad y cuando se combina con los demás píxeles, forman la imagen completa. La cantidad de píxeles varía según el tamaño y la resolución de la imagen.
P: ¿Qué es la resolución?
R: En el contexto de las imágenes digitales, la resolución es la cantidad de píxeles por unidad de distancia. Para un tamaño dado de la imagen, cuanto mayor sea el número de píxeles más alta será la resolución. Las resoluciones más altas proporcionan mejor calidad de imagen, pero las de menor resolución ocupan menos espacio en disco. Las resoluciones más habituales son 320 x 240, 800 x 600 y 1280 x 1024.
Este concepto se aplica también a la pantalla de los monitores. La tarjeta gráfica es la que controla el monitor. Cuanta más memoria tienen, mayor es su capacidad de resolución y de presentación de colores. Las resoluciones más habituales de las tarjetas gráficas son 640 x 480, 800 x 600, 1024 x 768 e incluso superiores, y con hasta un máximo de 16,7 millones de colores.
P: ¿Los escáneres y las cámaras digitales permiten seleccionar la resolución? ¿Es siempre mejor escanear o hacer fotos digitales con la máxima resolución?
R: No siempre. Las resoluciones bajas pueden ser las apropiadas cuando la imagen se va a utilizar principalmente para verla en el monitor, o si desea reducir el tiempo de transferencia de las mismas por correo electrónico o si quiere cargarlas en Internet. Si lo que desea es imprimirlas o ampliarlas, son recomendables las resoluciones altas. Dependiendo de la calidad de la impresora de que disponga, habrá un punto en el que una mayor resolución de la imagen no se traduce en una mejor calidad de impresión. Si escanea o fotografía a una resolución mayor que la necesaria, las únicas consecuencias serán que ocupará más espacio en disco y que los tiempos de transferencia y de descarga serán mayores. Sin embargo, si va a imprimir en un dispositivo de alta resolución, deberá utilizar la mayor resolución posible. Las resoluciones de 2400 ppp son las que se utilizan en las imágenes de las revistas y en los pósteres.
P: ¿Qué significa la expresión profundidad de color?
R: Se dice que una fotografía digital tiene Color verdadero si utiliza 24 bits para almacenar la información de color de cada píxel (24 bpp), lo que significa que puede representar 16,7 millones de colores. Las fotografías de alta resolución tienen 16 bpp, o lo que es igual, 65.000 colores. Las fotos de 8 bpp pueden tener hasta 256 colores, resolución suficiente para su visualización en los monitores de ordenador o para su uso en Internet. Las fotos de 4 bpp tienen 16 colores, que es la profundidad de color habitual en los iconos de Windows.
Con valores menores de profundidad de color se obtienen tamaños de archivos menores, se ahorra espacio en disco y tiempo de transferencia de los archivos. La profundidad de 24 bpp es la adecuada para impresión. Las imágenes en escala de grises no necesitan una profundidad mayor que 8 bpp (256 tonos de gris) para poderse imprimir.
En los ejemplos siguientes podrá observar que una imagen de 24 bpp ocupa mucho más espacio en disco que una de 8 bpp. El tamaño del archivo de una foto se puede calcular fácilmente con la siguiente fórmula:
Píxeles verticales x píxeles horizontales x profundidad de color
Ejemplo
Una imagen de 640 x 480 con 8 bpp (256 colores) genera un archivo de tamaño:
640 x 480 x 8 = 2.457.600 bits, o 307.200 bytes o 300 Kb o 0,29 Mb.
La misma imagen guardada como Color verdadero (24 bpp, o 16,7 millones de colores) genera un archivo de tamaño:
640 x 480 x 24 = 7.372.800 bits, o 921.600 bytes o 900 Kb o 0,88 Mb.
Los tamaños de archivo anteriores se han calculado sin compresión. Si se guarda el archivo como TIFF con el método de compresión LZW se puede reducir el tamaño del archivo considerablemente. El formato de archivo JPEG proporciona índices de compresión de archivo todavía mayores.
P: ¿En qué casos interesa reducir los colores?
R: La reducción de colores, por ejemplo, de 16,7 millones (Color verdadero) a 256 colores reducirá considerablemente el espacio necesario para el almacenamiento de la imagen. Ello es muy útil si lo que desea es enviar la foto por correo electrónico a un amigo o cargarla en Internet, puesto que el menor tamaño del archivo reducirá el tiempo de transferencia por la línea telefónica. La contrapartida es que también se reduce la calidad de la imagen, lo cual se debe tener en cuenta si desea imprimirla en una impresora color.
P: Tengo una foto en color verdadero que deseo cargar en Internet sin reducir el número de colores. ¿Qué debo hacer?
R: Guarde la foto con el formato JPEG (.JPG), que utiliza un método de compresión que reduce el tamaño del archivo conservando los 16,7 millones de colores. JPEG es un método de compresión que puede causar una pérdida mínima de imagen con niveles de compresión muy elevados. Es posible especificar el nivel de compresión que mejor se adapte a sus necesidades. Los valores predeterminados ofrecen unos valores de compresión idóneos y mantienen una calidad elevada, suficiente para visualizar las imágenes en un monitor.
fuente: alupego.com
Tipos de cámaras
La mayor parte de los aficionados a la fotografía sabe que existen dos tipos básicos de cámaras, las compactas y las cámaras réflex de un objetivo (SLR). Las cámaras compactas están diseñadas para el mercado de consumo general y son muy fáciles de utilizar, puesto que disponen de ajustes de enfoque y exposición automáticos. Las cámaras SLR disponen de las mismas funciones de enfoque y exposición que las compactas, pero permiten el control manual y el intercambio de objetivos, con lo que ganan en versatilidad. Las cámaras SLR están diseñadas para usuarios avanzados y fotógrafos profesionales. Con ambos tipos de cámaras se pueden obtener fotos claras y nítidas.
La mayoría de cámaras SLR utilizan película de 35 mm, pero algunas utilizan el nuevo tipo de película Advanced Photo System (APS). Los dos formatos de película no son intercambiables. La cámara que utiliza película de 35 mm no puede utilizar película APS, y viceversa. En el proceso de revelado de la película, ambos tipos de película se pueden trasladar a disco o CD, permitiendo al usuario cargar las fotos en el PC. Muchas tiendas de revelado ofrecen acceso a las fotos procesadas a través de Internet, ofreciendo al usuario la comodidad de descargar la versión electrónica de sus fotos directamente al PC.
Existe un tercer tipo de cámaras de reciente aparición en el mercado denominadas cámaras digitales, que no utilizan ningún tipo de película. Las imágenes se almacenan digitalmente en la memoria interna de la cámara, en tarjetas de memoria extraíbles o en disquetes. Las cámaras digitales se pueden conectar directamente a los ordenadores personales, y de este modo, las fotos de pueden trasladar fácilmente desde la cámara al ordenador para guardarlas, manipularlas o cargarlas en Internet.
El término analógico hace referencia a las cámaras compactas o SLR que utilizan película, y digital a las cámaras que utilizan tecnología digital para almacenar las fotografías.
Compactas
Las cámaras compactas de 35 mm son las más comunes y fáciles de usar, pues sólo requieren encuadrar y disparar. Normalmente incorporan un flash automático. Por lo general, la lente única, no intercambiable, ofrece una escala de zoom modesta, que va de un plano medio a un primer plano. Esta escala de zoom es la que confiere versatilidad a la cámara, permitiendo al fotógrafo componer más fácilmente las escenas sin tener que cambiar de posición.
La vista se obtiene a través del visor de la cámara, que normalmente proporciona una vista bastante aproximada de la escena. Sin embargo, dado que el visor se encuentra ligeramente desplazado respecto de la lente, la vista nunca es exacta. También hay que tener en cuenta que existen distintas calidades de visores.
La cámara detecta automáticamente la sensibilidad de la película para ajustar los valores de exposición de la toma. La cámara también realiza automáticamente los ajustes de enfoque y apertura para obtener un exposición óptima. La mayoría de estas cámaras dan muy buenos resultados, pero en determinadas circunstancias la cámara puede equivocar los ajustes automáticos.
Por ejemplo, la mayoría de cámaras intentan enfocar el objeto más cercano al centro del encuadre. Aunque el centro de interés del fotógrafo se encuentre fuera de dicha área, la cámara enfocará dicha zona y no el objeto que realmente interesa.
Las principales ventajas de las cámaras compactas son el tamaño reducido, el coste relativamente bajo y la realización de fotos muy buenas en la mayoría de condiciones, con la mínima intervención por parte del fotógrafo.
Réflex de un objetivo (SLR)
Las cámaras réflex de un objetivo tienen una forma muy característica que les confiere el cuerpo de la cámara y el objetivo intercambiable. La cámara dispone de varios puntos de conexión para accesorios, como el trípode, el disparador remoto y el flash. La mayoría de los modelos nuevos incorporan un flash pequeño, y también disponen de una "zapata de conexión" para flashes de mayor tamaño.
La luz del visor pasa a través de la lente, y llega al fotógrafo mediante un espejo y un prisma, con lo que éste ve la imagen a través de la misma lente. Con ello se obtiene una mayor fiabilidad en el enfoque y la composición de la escena puesto que la imagen que se ve es la misma que se proyectará sobre la película durante la exposición.
El término "un objetivo" hace referencia al hecho de que se utiliza una única lente tanto para la visión como para la fotografía del objeto, y "réflex" hace referencia al mecanismo que utiliza la cámara durante la exposición. Normalmente, la luz procedente de la lente se desvía hacia arriba, pasa a través de un prisma y llega hasta el visor donde el fotógrafo obtiene la imagen. Cuando se dispara el obturador, el espejo se desplaza momentáneamente dejando pasar la luz, en una acción refleja, para que ésta pueda alcanzar la película situada en la parte posterior de la cámara. Durante la exposición, la luz pasa directamente a través de la lente hasta la película, sin que el espejo la desvíe hacia el visor. Es por ello que la imagen desaparece temporalmente del visor al disparar.
La principal ventaja de las cámaras SLR es su versatilidad. El fotógrafo puede escoger el control automático, semiautomático o manual de la velocidad de obturación, de la apertura y del enfoque, con lo que le es posible controlar la toma según sus necesidades. Los objetivos de las SLR son intercambiables, y existe una gama prácticamente ilimitada de tipos de objetivos con distintas distancias de enfoque, que van desde el gran angular hasta los teleobjetivos. Algunos objetivos disponen de una escala de zoom adaptable, y otros tienen la distancia focal fija. Algunos objetivos disponen de ajuste de macro, para enfocar primeros planos de objetos que pueden estar a tan solo unos centímetros. También es posible acoplar filtros a los objetivos, para obtener diferentes efectos visuales.
Existe una gran variedad de accesorios disponibles para las cámaras SLR que satisfacen todo tipo de necesidades. Desde flashes externos a la cámara (para mejorar las condiciones lumínicas de la escena), hasta motores de arrastre de película que permiten el disparo de varias tomas por segundo y trípodes para conseguir estabilidad en exposiciones prolongadas.
Los inconvenientes de las SLR son el tamaño relativamente grande si se las compara con las cámaras compactas, y el elevado coste de algunos equipos completos y los accesorios correspondientes.
Cámaras digitales
Introducidas en el mercado a finales de los 80, las cámaras digitales han mejorado en calidad y en precio, hasta el punto de convertirse en serias competidoras de las cámaras compactas analógicas.
Las cámaras digitales toman las fotos enfocando la luz de la lente a un dispositivo de carga por acoplamiento (CCD), que convierte la luz en señales eléctricas. La información se proyecta sobre una rejilla de píxeles, en la que cada píxel tiene asignado un color y un valor de luminosidad. El conjunto de todos los píxeles forma la imagen completa. A continuación, la información de la imagen se almacena en la memoria interna de la cámara, en una tarjeta de memoria o en un disquete, según corresponda. Todas las cámaras digitales disponen de un pequeño visor para ver las imágenes almacenadas en la memoria.
La cámara se puede conectar a un ordenador personal para descargar las fotos al disco duro para su almacenamiento. Una vez en el ordenador, es muy fácil verlas, imprimirlas o cargarlas en Internet, si se desea.
La cantidad de imágenes que se pueden tomar depende de la capacidad de memoria de la cámara (o de la tarjeta o disquete), y del valor de la resolución de la fotografía. La mayoría de cámaras digitales permiten ajustar distintas resoluciones. Las fotos con menor resolución ocupan menos memoria, pero pueden resultar demasiado pequeñas para imprimirlas o para ampliarlas hasta el tamaño deseado sin perder detalle. Este tipo de fotos puede ser interesante si sólo se necesitan para verlas en el monitor. Su reducido tamaño también las hace idóneas para cargarlas en Internet.
Las fotos de alta resolución ocupan más espacio en memoria, pero la información adicional que contienen produce mejores resultados cuando se imprimen o se amplían. Si sólo se van a ver en un monitor, dicha información adicional normalmente es innecesaria. Por otro lado, los archivos de gran tamaño de las fotos de alta resolución son poco prácticas a la hora de cargarlas en Internet.
Aunque los controles de exposición y enfoque son automáticos, algunos modelos de cámaras digitales permiten un cierto grado de control sobre la velocidad de obturación, la apertura y el enfoque. Generalmente las lentes no son intercambiables, pero algunos modelos disponen de escalas amplias de zoom. La escala de zoom normal (zoom óptico) puede mejorarse mediante el software que incorpora la cámara (zoom digital), y ampliar de este modo el efecto de teleobjetivo. El zoom digital puede ser útil, pero si se aplica al máximo la imagen puede adoptar una apariencia "pixelada". Ello es debido a que el zoom digital aumenta los píxeles, que son los que componen la imagen, no la imagen en sí misma.
Como no hay película que revelar, los usuarios pueden ahorrarse dicho coste y la demora asociada al revelado de las películas. Como las fotos son digitales, no es necesario imprimirlas ni escanearlas para cargarlas en un ordenador. Las imágenes se pueden ver inmediatamente en la pantalla de la cámara, a través del monitor de un ordenador o se pueden imprimir inmediatamente después de tomarlas.
Actualmente, las desventajas de las cámaras digitales son el coste y la calidad de la imagen, aunque ambos están evolucionando rápidamente. El precio medio es actualmente superior al de las cámaras compactas analógicas, y la definición de la imagen de la mayoría de las cámaras digitales todavía no alcanza a la de las películas de 35 mm, aunque existen cámaras de alta resolución que se acercan mucho a esa calidad.
Tipos de película
35 mm
El tipo de película más común para cámaras compactas y SLR es el de 35 mm. No es caro, es versátil y produce excelentes imágenes aun en el caso de ampliaciones (moderadas). Muchos fotógrafos profesionales utilizan exclusivamente película de 35 mm. Existen más modelos de cámara para este tipo de película que para cualquier otro, de modo que el consumidor tiene a su disposición una gran variedad de dónde escoger. Los carretes de película de 35 mm están disponibles en varios tamaños: 6, 8, 12, 18, 24 y 36 exposiciones, siendo el de 24 exposiciones el más popular.
Advanced Photo System (APS)
El nuevo sistema Advanced Photo System utiliza una película que es ligeramente más pequeña que la de 35 mm y que se encuentra dentro de un casete especial que facilita la carga de la cámara. Este tipo de película se vende para 15, 25, y 40 exposiciones y se utiliza en las cámaras compactas y SLR que tengan la designación APS.
El sistema APS presenta algunas ventajas con respecto a la película de 35 mm. Por ejemplo, al tomar la foto puede escogerse entre tres formatos en los que realizar las copias: normal, ancho o panorámico. La película tiene una banda magnética que guarda información sobre la exposición, por ejemplo, el formato de copia, el número de exposiciones que quedan en la película y otra información. Algunas cámaras de este tipo disponen de una función que permite dejar un carrete a medias, por lo que puede cambiar los carretes inacabados sin perder exposiciones. La cámara bobina y rebobina automáticamente la película en el carrete para que se pueda cargar y descargar con total seguridad.
Cuando se procesa la película, se entrega con un índice que contiene pequeñas miniaturas numeradas que representan el carrete completo de fotografías. Con este método, se pueden escoger fácilmente las fotos para hacer más copias o ampliaciones.
Otros tipos de película
Los sistemas antiguos de cartuchos como los 110 y 126 están cayendo en desuso, debido a que se obtienen imágenes de mejor calidad con las cámaras compactas que usan película de 35 mm y APS.
Existen películas de más de 35 mm para trabajos profesionales. Los formatos más grandes producen imágenes extremadamente nítidas pero las cámaras que utilizan estos formatos son consideradas demasiado grandes y demasiado caras para el público en general.
Sensibilidad
La sensibilidad a la luz determina la velocidad de la película. Las películas de mayor sensibilidad o más rápidas logran una exposición correcta en menos tiempo que las películas más lentas o de menor sensibilidad. El sistema de medición de la sensibilidad, que mantiene la Organización Internacional de Estándares (ISO), se expresa generalmente en múltiplos de 100 (100, 200, 400, 1000), a pesar de que hay otros valores disponibles como 25 y 50. Cada vez que se dobla la sensibilidad, también se dobla la velocidad. Una película de 200 ASA necesita la mitad de tiempo de exposición que una de 100 ASA, pero el doble que una de 400 ASA (siempre que el resto de los valores como luz ambiental y apertura de la cámara se mantengan constantes).
Las películas más rápidas son más versátiles que las más lentas, porque se pueden utilizar con poca luz cuando no puede emplearse un flash. También son ideales para capturar instantáneas de acciones donde se necesita un tiempo de exposición muy corto para congelar la imagen (por ejemplo, la zambullida de un nadador o una carrera de coches).
Las películas más lentas tienen un grano más fino y por lo tanto pueden producir fotos con mayor cantidad de detalles. Estas películas son ideales para retratos en interiores, en los que puede utilizarse un flash, o para fotografiar en exteriores a plena luz del sol. En las ampliaciones no pierden tanta calidad como las películas más rápidas que tienden a quedar demasiado granuladas al ampliarlas.
Exposición
El término "exposición" hace referencia a la operación de exponer a la luz la película de la cámara. La exposición es correcta cuando la película recibe la cantidad de luz adecuada durante un intervalo de tiempo específico. Las tres funciones principales de la cámara asociadas a la exposición son el tiempo de exposición, el enfoque y la apertura. La mayoría de las cámaras, ya sean analógicas o digitales, controlan automáticamente las tres funciones para conseguir la exposición correcta. Existen determinadas cámaras compactas y digitales que permiten cierto control manual de dichas funciones, y todas las cámaras SLR ofrecen al fotógrafo la posibilidad de controlar los valores de exposición de forma totalmente manual.
Tiempo de exposición
El tiempo de exposición es el intervalo de tiempo en que el diafragma permanece abierto para exponer la película a la luz a través de la lente. En los primeros años de la fotografía, se producían películas con poca sensibilidad a la luz. Los tiempos de exposición largos era un imperativo; llegaban a durar varios minutos, incluso con luz diurna. Algunas películas modernas son extremadamente sensibles a la luz, y ofrecen al fotógrafo mayores ventajas a la hora de componer la fotografía. A pesar de ello, no solemos utilizar la película con mayor sensibilidad posible, porque las que tienen valores ISO más bajos son mejores en condiciones de luz intensa, por su capacidad de producir imágenes más nítidas.
Los tiempos de exposición de las cámaras actuales abarcan desde los 30 segundos a 1/3000 de segundo. Algunos modelos SLR ofrecen velocidades incluso mayores. Los tiempos de exposición más cortos, o lo que es lo mismo las velocidades más altas, suelen utilizarse en condiciones de gran luminosidad, o si desea congelar la acción de una escena en movimiento. Los tiempos de exposición más largos, o sea las velocidades más bajas, se utilizan en ambientes con poca luz, o si desea realzar la sensación de movimiento dejando un objeto borroso. Puede aumentar el tiempo de exposición a varios segundos o más colocando el control de velocidad de la cámara en la posición "B". De esta forma, el fotógrafo puede capturar escenas interesantes en ambientes con poca luz, como la estela de las luces de los coches en una calle oscura, o el recorrido de las estrellas en una noche cerrada.
Si prevé utilizar tiempos de exposición largos, es recomendable usar un trípode para evitar el desenfoque del objeto si se mueve la cámara.
Las fotografías con flash utilizan un tiempo de exposición fijo, generalmente 1/60 o 1/125 segundos. Algunas cámaras SLR de grandes prestaciones funcionan a 1/250 segundos. De esta forma se garantiza una sincronización apropiada entre la luz del flash y la apertura del diafragma. Si su cámara permite ajustar el tiempo de exposición (como ocurre en las cámaras SLR), el valor suele estar marcado en rojo.
Enfoque
Todas las cámaras compactas y digitales, y la mayoría de cámaras SLR, emplean alguna forma de enfoque automático. El proceso de enfoque se basa en la comparación electrónica de dos vistas de la misma escena mediante espejos. La lente varía hasta que las dos vistas coinciden en contraste y contorno; ello indica que la imagen está enfocada. Gracias al enfoque automático, el fotógrafo no tiene que enfocar manualmente. Resulta especialmente útil cuando deben tomarse fotografías con rapidez, espontáneas o imprevistas.
La mayoría de sistemas de enfoque automático son muy precisos a la hora de conseguir una escena bien enfocada, pero no son infalibles. Si en la escena a fotografiar hay un objeto predominante pero no constituye el tema principal de interés, puede enfocarse dicho objeto en lugar del tema central. Este caso puede darse si el tema que desea enfocar no se encuentra en el centro del encuadre, o bien si hay otro objeto más cercano a la cámara. Para corregirlo, algunas cámaras permiten enfocar el objeto colocándolo en el centro del encuadre, bloquear el enfoque, y rectificar el encuadre como desee. De esta forma, se mantiene el valor de enfoque hasta que se toma la fotografía.
Las cámaras SLR tienen la posibilidad de enfocar manualmente, para que el fotógrafo pueda enfocar cualquier zona del encuadre sin correr el riesgo de que el sistema de enfoque automático desenfoque la zona deseada. En las cámaras suele haber elementos de ayuda de enfoque para los usuarios. Entre otros, la cámara puede disponer de un prisma circular (en el que se muestra la imagen borrosa cuando ésta está fuera de foco), un círculo partido en el interior de otro círculo mayor (que muestra los objetos desalineados cuando están fuera de foco), o flechas direccionales (que parpadean para indicar al usuario hacia qué lado debe girar la lente para que el enfoque sea correcto).
Apertura
La apertura se comporta como el iris del ojo: se abre o se cierra para dejar pasar más o menos luz. Como tal, tiene el control de dos aspectos de la fotografía. En primer lugar, la variación de cantidad de luz que entra en la lente altera la exposición. En segundo lugar, la variación del tamaño de apertura influye en la profundidad de campo; la distancia, por delante o por detrás del objeto, en que éste permanece enfocado.
La lente de las cámaras SLR dispone de un anillo que le permite ajustar la apertura. El valor de apertura, o "valor F" se expresa en forma de fracción de la distancia focal de la lente. La distancia focal de la lente se expresa en milímetros, siendo 50 mm la distancia focal de una lente estándar. Las distancias focales mayores que 50 mm se consideran teleobjetivos, algunos de los cuales ofrecen un zoom variable entre 85 y 200 mm. También existen lentes de más de 300 mm. Los valores inferiores a 50 mm se consideran "gran angular", siendo los más comunes de 28 y 35 mm.
El anillo de apertura de una lente estándar de 50 mm tiene estos valores grabados: 1.4, 2.0, 2.8, 4, 5.6, 8, 11, 16 y 22. Cada valor marcado de apertura se conoce como "punto", y puesto que los puntos de apertura se miden en fracciones de la distancia focal, dichos puntos se llaman puntos F. Puesto que los valores son fracciones, f/2.0 corresponde a ½, f/4.0 corresponde a ¼, etc. Por lo tanto, a medida que se incrementa el número de la escala, se reduce la apertura. Una lente de 50mm con el valor f/2.0 tendrá un diámetro de apertura de 25mm, mientras que el valor f/5.6 tiene un diámetro de aproximadamente 9 mm. Cada "incremento" en la escala de números del anillo de apertura reduce a la mitad la cantidad de luz que entra en la lente.
Profundidad de campo
El ajuste de la apertura también permite modificar la profundidad de campo, o el espacio que permanece enfocado en torno al objeto. Si se reduce la apertura (con lo que entra menos luz en la película) se aumenta la profundidad de campo. Si se aumenta la apertura (con lo que entra más luz en la película) se reduce la profundidad de campo.
La profundidad de campo también depende de la distancia focal y del valor de apertura de la lente. Cuando la lente enfoca un objeto que se encuentra distante (a varios metros), la profundidad de campo aumentará. Si se utiliza una lente con una distancia focal más corta, se obtendrá el mismo efecto. Por contra, cuando se fotografía un objeto cercano y se utiliza una lente con una distancia focal más larga, la profundidad de campo es menor.
Si se utiliza un gran angular en condiciones de gran luminosidad (menor apertura), el área que se encuentra enfocada puede extenderse desde unos centímetros, justo delante de la lente, hasta el horizonte. La lente de un teleobjetivo, con el enfoque más cercano posible y en condiciones de poca luminosidad (mayor apertura), sólo enfoca un centímetro o menos.
La posibilidad de ajustar la profundidad de campo resulta muy útil en muchos tipos de fotografía. En los retratos de interior, por ejemplo, conviene una profundidad de campo corta. Si el objeto está enfocado y el fondo está fuera de foco, se elimina el interés en lo superfluo, y el objeto pasa a ser el motivo principal. En otras fotografías, es posible que desee que la escena completa esté enfocada.
Composición
Contraste
Cuando se pretende poner énfasis en un motivo, lo mejor es que el fondo no contenga muchos elementos. Compare una foto de alguien en un parque de atracciones, con muchas personas alrededor, con un retrato. El retrato tiene un fondo neutro que hace que quien lo observa se concentre en el motivo del mismo. Esto no significa que deba buscar los fondos más neutros posibles. La presencia de otras personas y objetos en el fondo pueden hacer la foto más interesante, pero si se detiene un momento a pensar en cómo quedará la foto, seguramente podrá mejorar la composición. Incluso en el ejemplo del parque de atracciones, si logra encontrar un fondo con menos detalles, mejorará el contraste de la foto. Otra solución sería "recortar" la foto, para realzar el motivo. También se puede realzar el motivo controlando la exposición, por ejemplo mediante un enfoque muy selectivo (reduciendo la profundidad de campo).
Regla de los tercios
Cuando se encuadra la foto, normalmente es mejor no colocar el motivo exactamente en el centro de la escena. Un motivo ligeramente desplazado respecto al centro normalmente incita al ojo a explorar la fotografía. La regla de los tercios puede ayudarle a componer fotos más artísticas.
Divida mentalmente la escena en tres partes horizontales y tres verticales, como en un tres en raya. Es decir, habrá dos líneas verticales y dos horizontales. Para tomar una fotografía que incluya el horizonte, colóquelo de forma que coincida con la línea superior o inferior, según desee más cielo o más tierra en la foto. En la foto quedarán dos tercios de cielo y uno de tierra o viceversa (según cuál desee enfatizar), y resultará mucho más atractiva a la vista que una foto "partida" por la mitad.
Con motivos verticales, tales como personas, árboles, edificios o monumentos, alinéelos con las líneas imaginarias derecha o izquierda. Cuando fotografíe a personas intente que miren ligeramente hacia el interior de la escena.
Haga pruebas colocando el motivo en las intersecciones imaginarias de las dos líneas verticales y horizontales, puesto que son las cuatro posiciones más destacadas como centro de interés. En algunas composiciones puede utilizar tanto las líneas verticales como las horizontales y los puntos de intersección.
Encuadre del motivo
El motivo queda encuadrado si el fotógrafo consigue incluir y recortar los objetos adyacentes de manera que las líneas y las formas resultantes conduzcan al motivo. Por ejemplo, podría tomar una foto a través de una valla de madera al otro lado de la cual hay un caballo pastando. La valla no aparecerá entera, es decir quedará cortada puesto que su función en la foto es hacer de marco al caballo. En este caso también se puede aplicar la regla de los tercios, colocando al caballo ligeramente apartado del centro del marco.
Líneas y curvas
Las líneas y curvas de la foto, tanto del motivo mismo como del área que rodea al motivo, confieren cualidades estéticas a la escena. Igual que en la regla de los tercios, el ojo es atraído de manera natural por la asimetría, siguiendo las líneas y las curvas de la escena. De este modo puede añadir interés y dar más énfasis a aspectos particulares de una foto sencilla.
Punto de vista
Cuando se observa un motivo de grandes dimensiones como un edificio o una estatua normalmente debemos mirar hacia arriba, y el motivo nos transmite un mensaje de dominancia y poderío. Inversamente, cuando observamos un motivo hacia abajo como sucede por ejemplo con un bebé o con animales de compañía, el mensaje es más cercano a la humildad y la docilidad. Intente hacer estas fotos poniéndose a la altura de sus ojos para conseguir de este modo una perspectiva distinta y quizá más realista. Notará la diferencia.
Pruebe hacer fotos de edificios desde lejos, con teleobjetivo, y luego hacer la foto clásica desde la base del edificio hacia arriba. Con cada vista se obtiene una perspectiva completamente distinta.
Consejos básicos para obtener buenas fotos
Conseguir una buena fotografía depende más de la técnica personal que de la cámara que se utiliza. Siga estas sencillas indicaciones y sacará el mayor partido de su cámara.
· Utilice un paño sin pelusa para limpiar la lente de la cámara.
· Cuando vaya a tomar una fotografía, adopte una posición firme, contenga la respiración y apriete el disparador suavemente. Así evitará que la cámara se mueva, lo que suele producir fotos desenfocadas.
· Utilice un trípode u otro tipo de soporte para estabilizar la cámara cuando necesite que el tiempo de exposición sea largo.
· Si algunas de sus fotos están desenfocadas y tiene la seguridad de haberlas tomado con la cámara bien sujeta, puede que sin darse cuenta haya tapado los visores de enfoque automático. Si los dedos, el cabello, la cinta de la cámara, etc. quedan delante de los visores, cerca del flash, el sistema de enfoque automático puede desactivarse.
· Si sabe de antemano que va a tomar fotos de acciones rápidas, utilice película de 200, 400 o de mayor sensibilidad para lograr mayor rapidez en la exposición.
· Cuando se fotografía agua en movimiento, con las películas de menor sensibilidad es más fácil conseguir sensación de movimiento.
· Recuerde girar la cámara y tomar fotos verticales cuando las circunstancias lo requieran, por ejemplo al fotografiar personas o edificios, y desee que se vea todo en la foto.
Preguntas más frecuentes - PMF
Aquí encontrará las respuestas a las preguntas que los usuarios se hacen más frecuentemente:
P: ¿Qué significa TWAIN?
R: TWAIN es una interfaz informática estándar que permite conectar escáneres, cámaras digitales y otros dispositivos de captura de imágenes como dispositivos de entrada al PC. Si el dispositivo es compatible con TWAIN, y el PC dispone de software y hardware con soporte para el estándar TWAIN, podrá pasar fotos de dicho dispositivo al PC.
P: ¿Qué es una imagen digital?
R: Las imágenes digitales, o de mapa de bits, están formadas por píxeles colocados en filas y columnas. Cada píxel tiene asignado un color y una tonalidad y cuando se combina con los demás píxeles, forman la imagen completa. La cantidad de píxeles varía según el tamaño y la resolución de la imagen.
P: ¿Qué es la resolución?
R: En el contexto de las imágenes digitales, la resolución es la cantidad de píxeles por unidad de distancia. Para un tamaño dado de la imagen, cuanto mayor sea el número de píxeles más alta será la resolución. Las resoluciones más altas proporcionan mejor calidad de imagen, pero las de menor resolución ocupan menos espacio en disco. Las resoluciones más habituales son 320 x 240, 800 x 600 y 1280 x 1024.
Este concepto se aplica también a la pantalla de los monitores. La tarjeta gráfica es la que controla el monitor. Cuanta más memoria tienen, mayor es su capacidad de resolución y de presentación de colores. Las resoluciones más habituales de las tarjetas gráficas son 640 x 480, 800 x 600, 1024 x 768 e incluso superiores, y con hasta un máximo de 16,7 millones de colores.
P: ¿Los escáneres y las cámaras digitales permiten seleccionar la resolución? ¿Es siempre mejor escanear o hacer fotos digitales con la máxima resolución?
R: No siempre. Las resoluciones bajas pueden ser las apropiadas cuando la imagen se va a utilizar principalmente para verla en el monitor, o si desea reducir el tiempo de transferencia de las mismas por correo electrónico o si quiere cargarlas en Internet. Si lo que desea es imprimirlas o ampliarlas, son recomendables las resoluciones altas. Dependiendo de la calidad de la impresora de que disponga, habrá un punto en el que una mayor resolución de la imagen no se traduce en una mejor calidad de impresión. Si escanea o fotografía a una resolución mayor que la necesaria, las únicas consecuencias serán que ocupará más espacio en disco y que los tiempos de transferencia y de descarga serán mayores. Sin embargo, si va a imprimir en un dispositivo de alta resolución, deberá utilizar la mayor resolución posible. Las resoluciones de 2400 ppp son las que se utilizan en las imágenes de las revistas y en los pósteres.
P: ¿Qué significa la expresión profundidad de color?
R: Se dice que una fotografía digital tiene Color verdadero si utiliza 24 bits para almacenar la información de color de cada píxel (24 bpp), lo que significa que puede representar 16,7 millones de colores. Las fotografías de alta resolución tienen 16 bpp, o lo que es igual, 65.000 colores. Las fotos de 8 bpp pueden tener hasta 256 colores, resolución suficiente para su visualización en los monitores de ordenador o para su uso en Internet. Las fotos de 4 bpp tienen 16 colores, que es la profundidad de color habitual en los iconos de Windows.
Con valores menores de profundidad de color se obtienen tamaños de archivos menores, se ahorra espacio en disco y tiempo de transferencia de los archivos. La profundidad de 24 bpp es la adecuada para impresión. Las imágenes en escala de grises no necesitan una profundidad mayor que 8 bpp (256 tonos de gris) para poderse imprimir.
En los ejemplos siguientes podrá observar que una imagen de 24 bpp ocupa mucho más espacio en disco que una de 8 bpp. El tamaño del archivo de una foto se puede calcular fácilmente con la siguiente fórmula:
Píxeles verticales x píxeles horizontales x profundidad de color
Ejemplo
Una imagen de 640 x 480 con 8 bpp (256 colores) genera un archivo de tamaño:
640 x 480 x 8 = 2.457.600 bits, o 307.200 bytes o 300 Kb o 0,29 Mb.
La misma imagen guardada como Color verdadero (24 bpp, o 16,7 millones de colores) genera un archivo de tamaño:
640 x 480 x 24 = 7.372.800 bits, o 921.600 bytes o 900 Kb o 0,88 Mb.
Los tamaños de archivo anteriores se han calculado sin compresión. Si se guarda el archivo como TIFF con el método de compresión LZW se puede reducir el tamaño del archivo considerablemente. El formato de archivo JPEG proporciona índices de compresión de archivo todavía mayores.
P: ¿En qué casos interesa reducir los colores?
R: La reducción de colores, por ejemplo, de 16,7 millones (Color verdadero) a 256 colores reducirá considerablemente el espacio necesario para el almacenamiento de la imagen. Ello es muy útil si lo que desea es enviar la foto por correo electrónico a un amigo o cargarla en Internet, puesto que el menor tamaño del archivo reducirá el tiempo de transferencia por la línea telefónica. La contrapartida es que también se reduce la calidad de la imagen, lo cual se debe tener en cuenta si desea imprimirla en una impresora color.
P: Tengo una foto en color verdadero que deseo cargar en Internet sin reducir el número de colores. ¿Qué debo hacer?
R: Guarde la foto con el formato JPEG (.JPG), que utiliza un método de compresión que reduce el tamaño del archivo conservando los 16,7 millones de colores. JPEG es un método de compresión que puede causar una pérdida mínima de imagen con niveles de compresión muy elevados. Es posible especificar el nivel de compresión que mejor se adapte a sus necesidades. Los valores predeterminados ofrecen unos valores de compresión idóneos y mantienen una calidad elevada, suficiente para visualizar las imágenes en un monitor.
fuente: alupego.com